No dejes tu ropa usada en cualquier contenedor. Es importante saber a qué se dedica la entidad encargada de recoger y reciclar la ropa. Hay contenedores, como los instalados por Cáritas, que garantizan un uso solidario a la ropa y tienen el respaldo de un proyecto social.

Las organizaciones de consumidores advierten de que muchos de los contenedores para ropa usada que encontramos en la calle son “piratas”. Se hacen pasar por una ONG, pero su único fin es el ánimo de lucro. Donar ropa es más útil para todos si ésta llega a organizaciones que persiguen fines sociales.

Buscar el contenedor adecuado sirve para asegurarte de que tu ropa usada tenga una segunda vida en proyectos de interés social. Una de las asociaciones con contenedores repartidos en diferentes ciudades es Madre Coraje. Esta ONG reutiliza y recicla ropa y calzado para sus fines sociales. En Alcalá de Guadaíra hay uno instalado en la gasolinera Repsol situada en la carretera de Utrera. Otra entidad que recoge ropa en Alcalá es la Asociación AFAR, que dispone de un contenedor en su sede ubicada en el km. 1,5 de la carretera Alcalá-Dos Hermanas.

Cáritas instaló también el pasado año contenedores en la provincia de Sevilla. El lugar de recogida de esta ONG en Alcalá de Guadaíra está en la plaza de la Industria, nº 9, un contenedor situado en el exterior de las antiguas casas de maestros del Colegio Cervantes. La ropa usada que recoge en este punto forma parte del proyecto de reciclado de Cáritas Diocesana de Sevilla, del cual ha hecho balance recientemente esta entidad.

ropa usada alcala de guadaira

Según comunicó hace unas semanas, Cáritas Diocesana de Sevilla ha recogido más de 500 toneladas de ropa usada desde que iniciara su proyecto textil en mayo de 2016. Una abultada cifra que sólo ha sido posible gracias a la generosidad y solidaridad de los sevillanos que han ido depositando durante estos meses su ropa y calzado en los 35 contendores habilitados. Porque no importa el estado en el que esté lo donado, Cáritas se encarga de volver a darles utilidad –bien reutilizándolo, bien reciclándolo- y así, beneficiar a las personas que más lo necesiten.

Cáritas dio un paso más en su acción social con este proyecto, buscando los siguientes objetivos: sensibilizar sobre modelos de consumo responsable y sostenible; reutilizar la ropa donada con criterios de dignidad y transparencia; y promover una iniciativa de economía solidaria.

Con cinco puestos de trabajo creados para esta iniciativa y las cantidades de ropa que mueven, parecen objetivos más que conseguidos, pero siempre se puede hacer más, al menos así lo creen desde Cáritas Sevilla. Por lo que ya se está gestionando la instalación de 40 nuevos contenedores de recogida textil en distintos puntos –parroquias, colegios u otras entidades- de la archidiócesis, con lo que se estima se podrá recaudar el doble de ropa.

Además de la ropa donada a través de estos puntos de recogida, Cáritas destaca la ayuda directa de 32 parroquias de la archidiócesis que organizan campañas y realizan donaciones masivas a las plantas de reciclaje.

Este aumento del producto textil donado y la creación de nuevas rutas de recogida permitirá, también, contratar a personas cuyos perfiles laborales dificulte su acceso al mercado laboral –parados de larga duración, mayores de cuarenta años, etc.

Según los responsables de Cáritas, «el éxito de este proyecto no radica únicamente en los cientos de personas atendidas o en los empleos creados, sino en que ha puesto de manifiesto que una empresa de economía social funciona, que otro tipo de relaciones laborales es posible, y que el cuidado de la casa común es responsabilidad de todos».