Las hermandades filiales inician el camino hacia la Aldea del Rocío. Dos novedades llevará este año la hermandad de Alcalá de Guadaíra a la tradicional romería de Pentecostés. Un restaurado estandarte que fue bendecido durante el primer día de triduo, es uno de los estrenos. El otro viene de la mano de un grupo de hermanos que ha puesto voz, letra y música al sentimiento de los rocieros alcalareños.

La Hermandad del Rocío de Alcalá cuenta con elementos de patrimonio tan importantes como la carreta de plata y el propio Simpecado de la Virgen. Este camino hacia la aldea almonteña contará con el estandarte de la hermandad restaurado por el bordador José Librero Fernández y por Orfebrería San Juan.

En la restauración del estandarte se ha trabajado sobre los bordados originales, que se han limpiado y pasado a un nuevo terciopelo de algodón en color azul noche. También ha sido enriquecido con más bordados en el extremo superior y en el corbatín. El estandarte cuenta ahora con una nueva estructura o formaleta más ligera, y así mismo, se ha dispuesto un asta acortada, desmontable y plateada al igual que el remate.

Rocío de Alcalá

Durante el camino de este año hacia el Rocío, los alcalareños llevarán a la Virgen otra novedad en forma de rumba rociera. Se trata de una composición con referencias a muchos elementos identificativos de Alcalá de Guadaíra. “A mi Virgen yo le llevo” es fruto del empeño de dos hermanos alcalareños, Mario y Javier Benítez, que han contado con la colaboración de otros hermanos rocieros que han puesto voz a esta rumba que rápidamente se ha hecho popular en las redes sociales de Alcalá.

El sabor a bizcotelas, las tortas de Alcalá, el albero o los molinos harineros no faltan en la letra de esta canción que han grabado rocieros alcalareños y puesto música con el sonido de la guitarra y el tamboril. El propósito es que esta rumba suene en el camino hacia la aldea y en los momentos más sentidos por los romeros alcalareños que van a ver a la Virgen del Rocío.