Andalucía recibe casi 30 millones de turistas cada año, y no todos buscan sol, playa o naturaleza, las ofertas más tradicionales. El turismo industrial está en auge, cada vez más visitantes se sienten atraídos por una combinación de patrimonio cultural y de curiosidad por cómo se hacen las cosas. Oficios, tradiciones, lugares y actividades que forman parte de un patrimonio industrial complejo y vivo son un atractivo muy importante para enriquecer la oferta turística.

Para reforzar su posicionamiento en turismo industrial, Andalucía ha editado 8 guías digitales, una por cada provincia, en las que se recogen un catálogo de 589 empresas y puntos de interés visitables en toda la comunidad. Se trata de facilitar toda la información necesaria para recorrer el territorio de un modo distinto, complementario a la oferta turística tradicional.

Se entiende el turismo industrial como la forma de explotar para el ocio los recursos relacionados con la producción, tanto en el ámbito agroalimentario (almazaras, bodegas, destilerías) como de otras profesiones (guarnicionerías, forja, artesanía) que ofrecen visitas guiadas a sus instalaciones.

Turismo industrial de Andalucía

El consejero de Turismo y Deporte, Francisco Javier Fernández, presentó en Alcalá de Guadaíra estas guías y valoró la oportunidad que representan para ampliar el abanico de posibilidades que ofrecer al visitante, “cada vez más interesado en vivir experiencias que le ayuden a conocer los territorios desde perspectivas como el paisaje, la gastronomía, la historia o etnografía”.

Fernández resaltó que las guías suponen la ordenación y catalogación, por primera vez, de toda la oferta de las ocho provincias en este segmento y destacó el potencial de Andalucía en esta tipología por la variedad de espacios y establecimientos con los que cuenta. Entre ellos hay que distinguir, por un lado, las industrias vivas, aquellas que están en funcionamiento y ofrecen la posibilidad de conocer el proceso de elaboración de sus productos, y, por otro, el patrimonio arqueoindustrial, que forma parte de la herencia histórica.

La rehabilitación de este patrimonio es capaz de regenerar áreas degradadas, incrementar los beneficios económicos y mantener viva la memoria de un pasado productivo, técnico y social. También ayuda a las industrias a potenciar su economía, divulgando sus productos, y les genera una actividad complementaria, como es la de ocio

Las publicaciones están disponibles en la web oficial de turismo de Andalucía y en este enlace para su descarga. Las guías de turismo industrial recorren espacios ubicados en 281 municipios de Andalucía. Las referencias incluyen a 458 empresas y 131 recursos patrimoniales, pertenecientes a sectores tan diversos como el agroalimentario, el ganadero, las energías renovables, la minería, la aeronáutica o la artesanía.

Guia de turismo industrial de Andalucía

Algunas de las actividades más singulares de cada provincia merecen ser resaltadas:

Almería: Destacan recursos de agroindustria, salinas, minería o la actividad de la piedra, como los paisajes mineros de la Alpujarra almeriense, las salinas de Cerrillos y las canteras de mármol de Macael.

Cádiz: Incluye una oferta vinculada a los vinos, marroquinería o la ganadería. Destacan el Real Instituto y Observatorio de la Armada de San Fernando, las visitas a las bodegas del “Marco de Jerez” y la artesanía textil de Grazalema.

Córdoba: Hay oferta de espacios vinícolas, mineros, de producción ganadera y vinculados al olivar. Por ejemplo, el cerco industrial de Peñarroya, las bodegas de Montilla y el museo del aguardiente anisado de Rute.

Jaén: El eje de la provincia es el oleoturismo, la minería y las actividades serranas, como las rutas de ferrocarril minero de La Carolina y de Linares, el Museo de la Cultura del Olivo en Baeza y la alfarería de Úbeda.

Granada: Destacan fábricas de queso, secaderos de jamón, acuicultura, cultivos tropicales, artesanía y producción azucarera. Por ejemplo, la fábrica azucarera de Motril y los talleres de artesanía en la Alpujarra.

Huelva: La oferta es amplia y sobresale la minería, producción de jamones, vinos, calzado artesanal y sector pesquero. Destacan el Parque Minero de Riotinto, el Centro de Interpretación del Jamón en Aracena y las bodegas del Condado de Huelva.

Málaga: Incluye actividad vinícola, azucarera y de cultivos tropicales. Por ejemplo, el Mercado de Atarazanas, el Museo Automovilístico de Málaga, la Casa Palacio Museo Lara de Ronda y la exposición de la industria textil de Antequera.

Sevilla: Destacan el aceite de oliva, canteras y minería, y la industria de panadería-repostería, como el Centro de la Cerámica de Triana, las fábricas de mantecados de Estepa, las bodegas de Villanueva del Ariscal y las destilerías de Cazalla de la Sierra y Constantina.

También destacan entre los recursos siete espacios que están declarados BIC bajo la tipología de Lugar de Interés Industrial: la Azucarera de San Isidro y el Ingenio de San Juan Muelle, y las minas de Alquife, ambos en Granada; el Cargadero del Puerto de la Laja, el núcleo del Puerto de la Laja, la Línea de Ferrocarril hasta la Cañada del Sardón, y el Poblado de este lugar, en Huelva; por último, la Mina-Fundición La Tortilla en Jaén.

Turismo industrial de Andalucía

La Harinera del Guadaíra fue el lugar elegido para el acto de presentación de estas guías. Precisamente la Harinera es fruto de una inversión en turismo industrial que ha permitido rehabilitar esta antigua fábrica de Alcalá de Guadaíra, un edificio de arquitectura fabril de principios de los años 30. Actualmente alberga un centro de interpretación sobre la manufactura del trigo y su transformación en harina, base de la tradición panadera alcalareña.